El león con su ejército

por Félix María Samaniego

español · 1745–1801


El león, rey de los bosques poderoso,
quiso armar un ejército famoso.
Juntó sus animales al instante.
Empezó por cargar al elefante
un castillo con útiles, y encima
rabiosos lobos, que pusiesen grima.
Al oso lo encargó de los asaltos;
al mono, con sus gestos y sus saltos,
mandó que al enemigo entretuviese;
a la zorra que diese
ingeniosos ardides al intento.
Uno gritó: —La liebre y el jumento,
éste por tardo, aquélla por medrosa,
de estorbo servirán, no de otra cosa.
—¿De estorbo?, dijo el rey; yo no lo creo.
En la liebre tendremos un correo,
y en el asno mis tropas un trompeta.
Así quedó la armada bien completa.
Tu retrato es el león, conde prudente,
y si a tu imitación, según deseo,
examinan los jefes a su gente,
a todos han de dar útil empleo.
¿Por qué no lo han de hacer? ¿Habrá cucaña
como no hallar ociosos en España
?

Esta fábula la trae al Fabulario Don Alejandro.