El pelícano y la naturaleza
por Miguel Ángel Príncipe
Al Pelícano admiraba
Uno que le vía amante
Dar su sangre a sus hijuelos;
Y exclamó « ¡Gran Dios! ¡qué ave! »
Naturaleza lo oyó,
Y preguntóle:* « ¿Qué padres*
Conoces tú, que a sus hijos
Les nieguen nunca su sangre? »
Esta fábula la trae al Fabulario Don Alejandro.