Fábula con cochino (III)
por Aquiles Nazoa
Una vez un marrano
viendo cómo mataban a su hermano,
dijo: —Si esta es mi suerte, yo prefiero
suicidarme primero.
Y de un leñazo exacto
se suicidó en el acto.
Al hallarlo después patas arriba
con el coco deshecho,
el dueño comentó: —¡Pero qué chiva,
ya el mandado está hecho!…
Y mientras cerro abajo
lo llevaba a vender, el muy marrajo,
agregaba después con gran cinismo:
—Para ahorrarme trabajo,
ojalá hicieran todos eso mismo.
* Aquí, lector, mi fábula termino;*
con ella probar quiero
que no sirve el suicidio del cochino
sino para ayudar al cochinero.
Esta fábula la trae al Fabulario Don Alejandro.