La paloma

por Félix María Samaniego

español · 1745–1801


Un pozo pintado vio
una paloma sedienta:
Tiróse a él tan violenta,
que contra la tabla dio.
Del golpe, al suelo cayó,
y allí muere de contado.

De su apetito guiado,
por no consultar al juicio,
así vuela al precipicio
el hombre dese
nfrenado.

Esta fábula la trae al Fabulario Don Alejandro.